El uso de las nuevas tecnologías en la intervención en drogodependencias

6. Septiembre 2009 | Por Asociacion Epsilon | Sección: Páginas centrales

El papel de las nuevas tecnologías en todos los ámbitos de la sociedad actual es incuestionable. Por supuesto, tampoco escapa a dicha influencia el problema de las adicciones y el abuso de drogas. Desde páginas divulgativas a páginas personales o blogs de más que discutible influencia -especialmente en adolescentes y jóvenes- , el espectro, como todo en la red de redes es inabarcable. Nuestra apuesta es utilizar esas tecnologías, aunque no sólo, para que sean utilizadas como recurso en la lucha contra el problema de las adicciones.

El abuso de drogas y las adicciones a las mismas vienen siendo un grave problema desde finales de los 70, llegando a su mayor repercusión social en los años 80, cuando se produce una gran alarma social en función , sobre todo, del consumo de heroína por vía intravenosa y sus consecuencias tanto sanitarias como sociales
La creación del  Plan Nacional sobre Drogas  en 1985 estableció  que el denominado fenómeno de las drogodependencias hacía preciso, entre otras acciones, la reducción del consumo, la amortiguación de sus efectos negativos en la sociedad y la prestación de asistencia a los adictos y sus familias. Todo ello requería la implicación de las administraciones públicas: ministerios con competencia directa o tangencial en temas de consumo de drogas, comunidades autónomas y ayuntamientos. Y el  concurso de la sociedad civil organizada y de la ciudadanía en su conjunto, ya que sin este último,  las acciones  de políticos, expertos y profesionales  verían palmariamente disminuida su eficacia.
El panorama del consumo de drogas hoy es diferente al de 1985. Las modalidades y estilos de consumo, incluyendo alcohol y tabaco han ido cambiando y desde las administraciones publicas y las entidades sociales  se han ido articulando sistemas de actuación en sensibilización, prevención,  tratamientos, reinserción, formación, estudios e investigación con innegables resultados… pero sigue siendo imprescindible la implicación de la ciudadanía, por lo que es necesario utilizar canales eficaces de información, concienciación y asesoramiento.tecnologias

Nuevos métodos
El desarrollo de las Tecnologías de  la Información y de la Comunicación (TIC) ha supuesto nuevas posibilidades en el  este campo.
Internet, aprovechando la amplia y creciente infraestructura informática y de telecomunicaciones de nuestro planeta, se ha ido extendiendo rápidamente por todo el mundo, tanto en extensión geográfica como entre los distintos estratos  económicos y sociales. En el ámbito personal y doméstico, poco a poco  vamos descubriendo sus enormes posibilidades, especialmente como medio de relación, información, ocio y también formación. Este sentido, es importante tener presente que, dentro de la cultura juvenil y de su “modus vivendi”, el acceso y el manejo de las tecnologías de la información -con su máximo exponente en internet- se produce de una forma natural, ya que está dentro de su esfera vital, sin grandes esfuerzos para asimilarla. 
En este contexto, las TIC suponen una nueva herramienta en la intervención en drogas y adicciones,  ya que facilitan la difusión de  información  sobre drogas, consumos, adicciones, riesgos, medidas de protección,  programas de prevención, asistencia y reinserción, actuaciones de las administraciones publicas y de las entidades sociales…, a los distintos colectivos que conforman la estructura social incluidos adolescentes y jóvenes, en su propio contexto vital (domicilio, trabajo, centro educativo…).
 Ahora bien, este alcance ilimitado a la información tiene también su parte oscura: la manipulación que de la misma pueda hacerse en base a la consecución de intereses espureos  y que los contenidos que se difunden  supongan mas desinformación que información, lo que puede crear un estado  de confusión en los receptores. Ambos riesgos se contrarrestan  cuando  la información cuenta con unos orígenes claros y precisos y unos filtros adecuados para su correcta implementación.

Globalizados pero individualizados
Por tanto, las TIC son un recurso más a utilizar para la sensibilización de los ciudadanos, para el fomento de la toma de conciencia de los mismos respecto al fenómeno drogas, para determinados objetivos de la prevención del consumo indebido y para acciones de  orientación y  asesoramiento.
Para llevar a cabo esta utilización deben tenerse en cuenta varios aspectos:  la atención debe ser especializada, los contenidos deben ajustarse a la sustantividad de los datos, es precisa una continua actualización de contenidos, se debe contar con un diseño que permita que la información esté disponible de forma fluida y  se debe combinar el enfoque global con la flexibilidad adecuada  que precisan las particularidades de cada persona ,para que las estrategias y  herramientas  de abordaje  permitan la  respuesta  individualizada.
El empleo de las TIC en la intervención en drogas y adicciones tiene limitaciones.
La orientación y el asesoramiento requiere, en determinadas demandas, de una atención personal, telefónica y /o presencial, cuando la contención de la angustia del demandante lo haga necesario y cuando  la valoración del caso exija que el profesional disponga de un espacio de interacción presencial.
En el tratamiento, aparte de que el adicto utiliza distintos recursos sanitarios, psicológicos y sociales  y es atendido por diferentes profesionales, el vinculo que se establece entre profesional y usuario funciona como elemento terapéutico en sí mismo y es difícilmente sustituible por la relación a través de la red, aunque esta pueda ser utilizada para cometidos concretos en el marco de la relación presencial. Esto último es igualmente aplicable a determinados aspectos de la prevención.
Los  intercambios  de opinión a través de los blogs, foros y redes sociales de todo tipo pueden resultar, como mínimo, útiles  para el conocimiento de las imágenes sociales sobre drogas y adicciones,  para introducir  elementos correctores y para fomentar la comunicación sobre temas concretos de este ámbito, pero no pueden sustituir al factor de protección que representa la relación personal cara a cara en el ser humano, “animal social” por excelencia.
Por último, no podemos perder de vista que cuando las personas se encuentran  en una  situación  que implica sufrimiento, ansiedad o angustia, precisan del contacto humano como soporte para encontrar salidas que las estabilicen y para ir resolviendo los problemas y las dificultades  que  han generado dicha situación. Igualmente, cuando se hace necesario modificar actitudes y comportamientos o adquirir nuevas competencias para enfrentar la vida es imprescindible la interacción presencial; por ello en la orientación, el asesoramiento y determinados  aspectos de la prevención, la relación on-line puede contribuir a la consecución de objetivos  pero no puede sustituir de manera absoluta a la relación directa con el profesional. En el tratamiento a los consumidores y adictos y en la asistencia a las familias la relación directa  hoy por hoy es imprescindible.

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